Michel de Montaigne uno de los principales representantes
de esta corriente
IDEA PRINCIPAL Todo
lo que un sujeto humano percibe o concibe es necesariamente el resultado de las
maneras y medios de percibir y concebir de ese sujeto.
PRINCIPIOS DEL CONSTRUCTIVISMO
El constructivismo radical es un intento
por eliminar esta presunción. No niega la posibilidad de conocer, pero se
esfuerza en mostrar que el conocimiento no es el producto de lo que la
tradición de la filosofía Occidental nos quiere hacer creer. De hecho, el constructivismo
es una teoría del conocer activo, no una epistemología convencional que
entiende el conocimiento como una corporeización de la Verdad que refleja el
mundo “en sí mismo”, independiente del conocedor. Los dos principios básicos
del constructivismo radical son:
1)
El conocimiento no es recibido pasivamente
por medio de los sentidos ni por vía de la comunicación, sino que es
activamente construido por el sujeto cognoscente.
2)
La función de la cognición es adaptativa y
sirve para la organización del mundo experiencial del sujeto, no para el
descubrimiento de una realidad ontológica objetiva.
Adoptar estos dos principios significa
renunciar a los pilares de una honorable red conceptual. Esto significa salirse de los
senderos habituales y reconceptualizar una mirada racional del mundo muy
distintita.
Esta disrupción se muestra a sí misma en la
disciplina que se ha hecho conocida como Filosofía de las Ciencias, y la toma
de conciencia del problema se extendió a un público mucho más amplio mediante
el libro de Thomas Kuhn La estructura de las Revoluciones Científicas. Allí,
para que todos puedan leer, estaba la explícita sentencia:
… las
investigaciones en sectores de la filosofía, psicología, lingüística e,
incluso,
historia del arte, todas convergen sugiriendo que el paradigma
epistemológico
tradicional está, de alguna manera, torcido. Esta falla en encajar
también se
está haciendo más evidente por medio del estudio histórico de la ciencia...
Ninguna de
estas materias proveedoras de crisis han todavía producido una
alternativa
viable al paradigma epistemológico tradicional, pero sí empiezan a
sugerir
cuáles serán algunas características del paradigma. (Kuhn, 1970, p.121)
Ludwik Fleck, quien en cuya monografía de
1935 Kuhn reconoció como un precursor, escribió un prematuro artículo en 1929
que pasó virtualmente inadvertido, y dónde ya figuraban diversas cosas que
anticipa lo que algunos filósofos y sociólogos de la ciencia han estado
proponiendo en los últimos años:
El contenido de nuestro conocimiento debe
ser considerado la libre creación de nuestra cultura. Se asemeja a un mito
tradicional. (Fleck 1929, p. 425)
Cada individuo de pensamiento, en la medida
en que es un miembro de sociedad, tiene su propia realidad según la cual y en
la que vive. (p.426).
No solamente las maneras y los medios de
las soluciones de los problemas están sujetas al estilo científico, sino que
también, e incluso en un grado mayor, la elección de los problemas. (p. 427).
Vico De antiquísima Italorum sapientia (1710),
el revisor Veneciano dijo, es como darle al lector “una idea y una muestra de
la metafísica del autor más que probarla”. Como prueba, el revisor del siglo
XVIII pretende prácticamente lo mismo que muchos escritores intentan hoy en
día, a saber, una sólida demostración de lo que es declarado es verdadero en el
mundo real. Esta exigencia convencional no puede ser satisfecha por Vico o por
ningún partidario de una teoría del conocimiento radicalmente constructivista:
uno no puede hacer la misma cosa que uno reclama ser imposible.
Von Foerster (1970) de que todos los
receptores sensoriales (por ej., visuales, auditivoes, tactiles, etc.) envían “respuestas”
físicamente indistinguibles al córtex. Si esto es así, las modalidades sensoriales
(ver, escuchar, sonreír, etc.) pueden ser distinguidas sólo rastreando la parte
del cuerpo desde donde vienen las respuestas, y no sobre la base de “características
ambientales”. Tales declaraciones dejan en claro que los modelos de neurofisiología
contemporánea pueden ser compatibles con una teoría constructivista del conocer
pero no pueden, en modo alguno, ser integrados con la noción de transducción de
“información” desde el ambiente que cualquier epistemología realista exige.
EL CONOCIMIENTO COMO UNA FUNCIÓN ADAPTATIVA
Lo que distingue al Constructivismo del
pragmatismo es el interés predominante en cómo llegamos a tener el conocimiento
que “nos permite lidiar”. El trabajo de Jean Piaget, el constructivista más
prolífico de nuestro siglo, puede ser interpretado como una larga lucha por
diseñar un modelo de la generación del conocimiento viable. Piaget ha reiterado
innumerables veces que, desde su perspectiva, la cognición debe ser considerada
una función adaptativa (cf. especialmente Piaget, 1967a, p. 21)
EL CONTEXTO DE LA TEORÍA DE LOS ESQUEMAS
Piaget ve esto como la “construcción de
esquemas”3 que, al igual que todos los esquemas, consta de tres partes:
(1) El reconocimiento de una determinada
situación (por ej., la presencia de un artículo asible con una forma redonda en
un extremo);
(2) la asociación de una actividad
específica con ese tipo de artículo (por ej., tomarlo y sacudirlo);
(3) la expectativa de un determinado
resultado (por ej., el ruido gratificante).
La teoría de los esquemas muestra también
que la teoría implica, por parte del observador, determinadas presuposiciones
sobre los organismos cognoscentes. Se supone que el organismo posee, al menos,
las siguientes habilidades4:
– La habilidad y, más allá de ésta, la
tendencia a establecer recurrencias en el fluir de la experiencia; esto, en
cambio, posibilita al menos dos capacidades ulteriores,
– recordar y recuperar (representar)
experiencias,
– y la habilidad para hacer comparaciones y
juicios de similitud y diferencia;
Las primeras tres de éstas sones
indispensables para cualquier teoría del aprendizaje Incluso el modelo más
cuidadoso del condicionamiento clásico y operante no podría no tenerlas en
cuenta. En cuanto a la cuarta, la suposición de valores elementales, fue explícitamente
encarnada en la Ley del Efecto de Thorndike: “En igualdad de circunstancias,
las conexiones se hacen más fuertes si se proponen satisfacer el estado de
cosas” (Thorndike 1931/1966, p.101)
En la perspectiva de Piaget, la certeza de
las conclusiones en estas áreas pertenece a operaciones mentales y no al
material sensortio-motor.
EL COMPONENTE SOCIAL: LOS “OTROS”
Si atribuimos planificación y predicción a
los otros, significa que nosotros también atribuimos algunos esquemas que han
funcionado bien para nosotros. Entonces, si una predicción particular que
hicimos en relación con una acción o reacción de otro, resulta corroborarse por
lo que el otro hace, esto agrega un segundo nivel de viabilidad al esquema que
hemos atribuido a ese otro; y este segundo nivel de viabilidad ayuda a
fortalecer la realidad que hemos construido para nosotros mismos.
UNA PERSPECTIVA EN COMUNICACIÓN
Estudios tempranos sobre comunicación
desarrollaron una representación diagramática sobre cómo le aparecen los
procesos a un observador externo. El éxito o el fracaso de una situación
comunicativa estaba determinado sobre la base de los comportamientos
observables de un emisor y un receptor. Este esquema fue altamente éxitoso en
el campo de la ingeniería de la comunicación (Cherry 1966, p.171). Fue también
inmediatamente aplicable al enfoque conductista del aprendizaje y de la
enseñanza. La tarea del enseñante, según esa perspectiva, consistía en gran
parte en proveer una batería de estímulos y reforzamientos apropiados para
condicionar al estudiante a “emitir” respuestas conductuales consideradas
apropiadas por el enseñante. Dondequiera que sea, el objetivo es la repetición
confiable del estudiante de una conducta observable, este método funciona bien.
Y dado que no hay ningún lugar en el enfoque conductual para lo que nos
gustaría llamar comprensión, no es sorprendente que el entrenamiento
conductista rara vez, sino nunca, la produzca.
El proceso de acomodación y de sintonización
del significado de las palabras y de las expresiones lingüísticas, continúa
realmente en cada uno de nosotros a lo largo de nuestras vidas. Sin importar
cuánto hemos hablado un lenguaje, habrá todavía ocasiones cuando nos damos
cuenta de que, hasta ese punto en el tiempo, habíamos estado usando una palabra
en una manera que ahora resulta ser idiosincrática en alguna consideración
particular.
RESISTENCIAS EN CONTRA DEL MODELO
CONSTRUCTIVISTA
La pauta de conservar categorizaciones,
conceptos y, de hecho, teorías enteras, incluso si alguna experiencia vuelve
cuestionable su adecuación, es una pauta universal. Desde el punto de vista
constructivista, la razón para aquello es que, dondequiera que sea que las
teorías y los conceptos han sido útiles en el pasado, hay un gran interés personal
de mantener el status quo. Esto quiere decir que los partidarios de una teoría asimilarán
nuevas experiencias en tanto les sea posible, incluso frente a considerables perturbaciones.
El constructivismo radical es descaradamente
instrumental (en el sentido filosófico del término) y esto debe ofender a los
defensores de la máxima “La Verdad por el bien de la Verdad”. En consecuencia,
los desprecian como un materialismo barato. Pero esto, nuevamente, es
inapropiado. El instrumentalismo incorporado por el constructivismo no debe ser
igualado con el materialismo. El segundo principio mencionado más arriba
establece que la función de la actividad cognitiva es adaptativa. Para los
biólogos, por supuesto, la búsqueda de viabilidad concierne al calce con un
ambiente externo. Para los constructivistas, cuyo interés está centrado exclusivamente
en el dominio cognitivo en el que no hay acceso a un ambiente externo, la
viabilidad y el calce son siempre relativos al mundo experiencial del sujeto cognoscente.

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