En este apartado de aborda el tema del constructivismo y
sus orientaciones generales para el proceso de enseñanza. Se plantean los
postulados básicos de este enfoque y luego se analizan los objetivos, los
contenidos, la metodología, las técnicas y la evaluación, que se desprenden
cuando se lo considera como eje de un proceso formativo.
EL CONSTRUCTIVISMO
El origen del constructivismo se lo puede
encontrar en las posturas de Vico y Kant planteadas ya en el siglo XVIII
(Universidad San Buenaventura, 2015), e incluso mucho antes, con los griegos
(Araya, Alfaro y Ando- negui, 2007). El primero, es un filósofo napolitano que
escribió un tratado de filosofía (1710), en el cual sostenía que las personas,
en tanto seres que elaboran explicaciones de lo que sucede en el mundo, solo
pueden conocer aquello que sus estructuras cognitivas les permiten construir.
Principios básicos
El conocimiento es una construcción del ser
humano: cada persona percibe la realidad, la organiza y le da sentido en forma
de constructos, gracias a la actividad de su sistema nervioso central, lo que
contribuye a la edificación de un todo coherente que da sentido y unicidad a la
realidad.
La ciencia no descubre realidades ya hechas
sino que construye, crea e inventa escenarios: de esta forma intenta dar
sentido a lo que ocurre en el mundo, en la sociedad, en las personas (Segal,
1986). Esta construcción es fruto del avance logrado por la ciencia misma en
campos tan diversos como la astronomía, la física, la sociología, la psicología,
etc.
Definición de aprendizaje.
“Desarrollo armónico e integral de las
capacidades intelectuales, psicomotoras, aptitudinales, actitudinales, etc.,
del ser humano” (Pulgar, 2005: 19). Para que este se realice es necesario que: “haya un cambio apreciable en las
personas, sea duradero en el tiempo y tenga resultados diversos” (Lamata y
Domínguez, 2003: 60).
A lo largo de los años, varios autores han
planteado diversas teorías sobre el aprendizaje, a continuación, se revisará
sucintamente las teorías de Piaget, de Ausubel y de Vygotsky, por considerarlas
más cercanas a los planteamientos del constructivismo.
La teoría cognitiva de Piaget. - También se
la conoce como evolutiva debido a que se trata de un proceso paulatino y
progresivo que avanza, conforme el niño madura física y psicológicamente.
El aprendizaje significativo de Ausubel. -
Afirma que el sujeto relaciona las ideas nuevas que recibe con aquellas que ya
tenía previamente, de cuya combinación surge una significación única y
personal.
El aprendizaje social de Vygotsky.- Esta
teoría sostiene que el aprendizaje es el resultado de la interacción del
individuo con el medio. Cada persona adquiere la clara conciencia de quién es y
aprende el uso de símbolos que contribuyen al desarrollo de un pensamiento cada
vez más complejo, en la sociedad de la que forma parte.
Los objetivos del proceso de enseñanza
desde el constructivismo
Aspectos principales del constructivismo en
la pedagogía
El aprendizaje es una construcción
idiosincrásica: es decir, está condicionado por el conjunto de características
físicas, sociales, culturales, incluso económicas y políticas del sujeto que
aprende.
Las construcciones previas inciden de
manera significativa en los aprendizajes nuevos: Ausubel (Papalia, Wendkos y
Duskin, 2007) ya lo planteó y se revisaron los elementos esenciales de esta
propuesta en las teorías de aprendizaje.
Los contenidos
Se denomina así a los temas y subtemas que
se van a abordar durante el proceso de formación; constituyen todos los datos y
hechos conocidos en un área específica hasta el momento actual y que son motivo
de estudio. Su conocimiento, inicialmente, está a cargo de los docentes,
quienes los revisan junto a los estudiantes. Cualidades: cantidad, secuencia, tiempo
que se requiere para tratar cada tema.
La metodología
Es un elemento esencial del proceso de
formación, porque constituye la manera, la forma cómo se lleva a cabo la
formación. La finalidad principal del escogimiento de una metodología adecuada,
es que los estudiantes, aprendan. Debe reunir
varias características: 1. Tomar en
cuenta el contexto, 2. Considerar los aprendizajes previos, 3. Deben privilegiar la actividad, 4. Ser esencialmente auto estructurantes, 5. Favorecer el diálogo desequilibrante, 6. Utilizar el
taller y el laboratorio, y 7. Privilegiar
operaciones mentales de tipo inductivo.
Las técnicas y los recursos
Según Lamata y Domínguez (2003), las
técnicas se pueden definir como: “instrumentos, herramientas que se aplican
durante el proceso formativo” (p. 197).
Los recursos: un aspecto muy importante,
aunque no decisivo, en el trabajo de enseñanza constructivista, es la presencia
de estos elementos que son necesarios para llevarlo adelante, pero que no deben
limitar la realización de la tarea. El docente debe ser lo suficientemente
recursivo, de tal forma, que la falta de recursos no limite su accionar.
Entre los recursos más usados están: los
materiales (esferos, cartulinas, papelotes, etc.), los físicos (aulas, patios,
etc.), los tecnológicos (proyectores, sistemas de amplificación, computadoras,
etc.) y especialmente, los financieros.
La evaluación constructivista
Toda evaluación del proceso formativo es
esencial para así obtener información valiosa sobre la ejecución del mismo y el
cumplimiento de los objetivos. La información obtenida ofrece retroalimentación
oportuna al docente, quien puede tomar decisiones sobre el proceso de
formación, ya sea para codificarlo o cambiarlo totalmente.
La evaluación se sustenta en algunos
principios básicos: Principio de racionalidad, Principio de responsabilidad, Principio
de colegialidad, Principio de profesionalidad, Principio de perfectibilidad, Principio
de ejemplaridad,
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